RESUMEN DE LA INTERVENCIÓN DE OLIA LIALINA: STORYTELLING EN EL NET.ART

Autoejerciendo de crítica de su propia obra, Olia Lialina distinguió durante su intervención en la cuarta sesión de Remezclando la realidad con los narrative media tres etapas fundamentales en su producción creativa como net artista. En un primer momento, sus proyectos de net.art articulaban una serie de narraciones con una estructura dinámica y abierta que jugaba con el carácter interactivo del ciberespacio. En una segunda etapa, re-utilizó las características y herramientas de los navegadores (barra de direcciones, barra de estado, texto alternativo…) como un elemento clave de sus narraciones. Y en una tercera fase (en la que sigue actualmente), está llevando a cabo una recreación salpicada de ironía (pero también de nostalgia) de los primeros años de Internet, cuando abundaban las webs personales y amateurs (con sus toscas animaciones y sus colores chillones) y aún no se había puesto en marcha el proceso de profesionalización que trajo consigo la “revolución de las punto.com”.

Olia Lialina, que es considerada como una de las pioneras y fundadoras del net.art, había realizado algunas películas y páginas web para cine-clubs y colectivos cinematográficos rusos antes de aterrizar, a mediados de la década de los 90, en el mundo del arte en la Red. “Aunque parece que todo se ha transformado vertiginosamente en los últimos nueve años, advirtió Olia Lialina, nada sustancial ha cambiado en la gramática de Internet (ni el funcionamiento de los navegadores, ni el sentido de los motores de búsqueda), y eso hace posible que aún se puedan ver sin demasiados problemas mis primeros proyectos”. Uno de esos trabajos seminales es My boyfriend came back from the war (http://www.teleportacia.org/war/), que data de 1996, en el que la creadora rusa recurre a las posibilidades interactivas de la Red para proponer una historia sobre el amor y la soledad. Esta obra de Liliana establece un diálogo emocional con el espectador que va decidiendo -dentro de un abanico restringido de posibilidades- el desenlace de una narración cargada de romanticismo y sensualidad.

A diferencia de My boyfriend came back from the war, que puede verse perfectamente sin necesidad de estar conectado (si anteriormente te has descargado todos sus ficheros), para profundizar en los contenidos de Anna karenina goes to paradise (http://www.teleportacia.org/anna/) es imprescindible estar siempre “online”. Presentada como una comedia en tres actos con un epílogo, Anna karenina goes to paradise recupera al personaje de Tolstoi para embarcarle en una aventura virtual tras la pista de los términos “amor”, “tren” y “paraíso” en algunos de los principales motores de búsqueda que existían en los inicios de Internet: magellan, altavista y yahoo. La idea es que cada visitante de la web, encarnando durante su navegación la identidad de esta Anna Karenina virtual, realice su particular recorrido por las entrañas de Internet a través de distintas páginas que hablan de amor, de trenes y de paraísos. Todo esto se completa con un epílogo en el que, tras un extraño diálogo entre Anna y los buscadores, aparece la imagen de un tren en un paisaje espectacular. “En la actualidad, subrayó Olia Lialina, este proyecto es un auténtico cementerio de la Red, pues muchas de las páginas con las que enlaza han desaparecido y los tres buscadores seleccionados han sido engullidos por el todopoderoso google”.

Alojada en distintos servidores y con múltiples referencias a la emergente cultura digital, Agatha Appears (http://www.c3.hu/collection/agatha/) se encuadra ya en la segunda etapa de la producción creativa de Olia Lialina. A partir de una estructura dramática lineal, Lialina usa los textos alternativos (los que aparecen cuando el cursor pasa por encima de una imagen) y las herramientas periféricas de las ventanas de los navegadores (barra de dirección y barra de estado) para contar una larga historia de seducción y amor entre dos personajes contemporáneos: un administrador de sistemas y una temerosa chica de pueblo, Agatha, que se convierte, a lo largo de la narración, en una apasionada de la Red. Con la idea de hacer lo más ágil posible la navegación, Lialina utiliza un diseño esquemático y ligero, con imágenes poco pesadas, colores básicos y recursos gráficos sencillos pero sumamente eficientes (como los “motivos” informáticos que adornan los “vestidos” de los dos personajes protagonistas).

La utilización que Olia Lialina y otros netartistas hacen de las herramientas de los navegadores y de la lógica interactiva de Internet (enlaces a otras webs, empleo de bases de datos y de servidores externos…) resultó muy problemática cuando algunas galerías, museos e instituciones artísticas intentaron mostrar ciertas obras de net.art en eventos y proyectos expositivos “reales”. Ya fuera por motivos estéticos o para evitar que los espectadores visitaran otras páginas, los comisarios de estas primeras exposiciones de net.art, integraban las obras en un marco web que escondía cualquier huella técnica (barra de direcciones o de desplazamiento, botones externos…). De esa forma, muchas piezas quedaban gravemente mutiladas, como Agatha appers que perdía gran parte de sus recursos narrativos. “Eso sí, ironizó Olia Lialina, resultaban mucho más artísticas, pues la ventana del navegador (sin la incómoda presencia de sus toscas y feas herramientas) parecía el marco de un cuadro”.

Con la intención de explicar sus ideas sobre cómo se deben coleccionar, exhibir y vender obras de net.art, Olia Lialina puso en marcha en 1998 First Real Net Art Gallery (http://art.teleportacia.org/), la primera galería on-line dedicada exclusivamente al arte en la Red. Además de albergar algunos de sus trabajos, la galería (cuyo diseño web llama la atención por su enorme extensión horizontal) incluye una serie de textos teóricos (de ella y de otros autores) en torno a las prácticas de exhibición y difusión del net.art. En la misma línea, se inscribe Last Real Net Art Museum (http:/myboyfriendcamebackfromth.ewar.ru/), un proyecto de archivo web en el que Olia Lialina invitó a otros artistas a que realizaran una versión o interpretación de su pieza My boyfriend came back from the war. Este archivo digital incluye desde una película flash (diseñada por Auriea Harvey & Michael Samyn) hasta la reproducción de una acuarela de Masha Boriskina, pasando por diversos ficheros de vídeos (Marton Fernezelyi, Vika…), gifs animados (Mike Konstantinov) o documentos de texto (Roman Leibov, Edmund Yu…). Last Real Net Art Museum dispone además de un apartado en el que se especifican todos los ficheros utilizados en el diseño de la página (con la posibilidad de descargárselos), así como los enlaces a las distintas “urls” a las que se hace referencia.

Enmarcados en la tercera fase de su producción creativa, los trabajos más recientes de Olia Lialina recrean la estética y el espíritu de los primeros años de expansión de Internet, antes de que la obsesión por la profesionalización y la normalización condicionara la evolución de la Red. Hay que tener en cuenta que cuando la mentalidad profesional comenzó a extenderse por la web, se impuso una estética mucho más elegante, ágil y sofisticada (pero también más aburrida y homogénea) que eliminaba los elementos considerados demasiado amateurs (gifs animados, recursos ornamentales, imágenes de fondo…). En este sentido, Liliana recordó que la popularización de Macromedia Flash (un programa de desarrollo web que permite crear páginas dinámicas visualmente muy atractivas) ha generado un enorme cambio en el net.art. “En vez de explorar y re-pensar las potencialidades y limitaciones de Internet y de la cultura digital, subrayó Olia Lialina, numerosas propuestas de net.art se han convertido en vanidosos ejercicios decorativos y superficiales (en muchos casos realizados con una clara intencionalidad comercial) que sólo pretenden demostrar la habilidad visual y/o técnica de su autor”.

Frente a la obsesión actual por disponer de dominios cortos y fácilmente memorizables, la netartista rusa utiliza en Some Universe una dirección pretendidamente larga e ilegible: http://de708.teleportacia.org/~james.larin/stellastar/. El objetivo de esta web es conservar y mostrar algunos de los fondos de pantalla de diseño futurista que proliferaron en Internet a mediados de los 90 y que, ahora, están en vías de extinción. A su vez, en su serie de cómic on-line Zombie & Mummy (http://www.zombie-and-mummy.org/), 0lia Liliana lleva a cabo un irónico ejercicio de revival cibernético a partir de una reinterpretación de la estética kitsch del Internet amateur, con su profusión de figuras ornamentales (botones animados, recursos visuales superfluos…), su extensa gama de colores y su desordenada variedad tipográfica. Los 19 episodios (más dos capítulos especiales) que, hasta el momento, componen este divertido trabajo de net.art parten de un esquema compositivo tan básico como sugerente: en un pequeño marco se inserta una historia de cómic de formato tradicional (dibujo en blanco y negro con seis viñetas) protagonizada por dos entrañables monstruos (Zombie y Mummy); de fondo, se aplican distintos estilos de diseño web que hacen referencia al tema de cada historia (formar una banda de hip hop, ir a una piscina, celebrar una fiesta de cumpleaños…).

[Fecha de la intervención: jueves 11 de marzo de 2004]

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