Estados Unidos revela que tiene a 100.000 personas dedicadas al espionaje

La CIA, el FBI y otros 14 organismos disponen de un presupuesto de 35.700 millones de euros

JOSÉ MANUEL CALVO - Washington
EL PAÍS - Internacional - 22-04-2006

La comunidad de inteligencia de EE UU -el conglomerado de espías y analistas que trabajan dentro y fuera del país- ocupa a casi 100.000 personas. El dato, secreto hasta ahora, se da a conocer cuando se cumple un año del nombramiento de John Negroponte como director nacional de Inteligencia, y coincide con la reciente revelación, hecha por una de sus asesoras, de que el presupuesto del aparato de inteligencia asciende a 44.000 millones de dólares anuales (35.743 millones de euros). Negroponte habló en Washington para repasar su primer año en el puesto.

Entre los objetivos de Negroponte está el de resolver los errores que facilitaron los atentados del 11-S y que impidieron conocer el estado real de los arsenales de Sadam Husein. Para intentar mejorar la imagen de los organismos de espionaje, cree que no tiene sentido ocultar que “la comunidad de inteligencia reúne a casi 100.000 estadounidenses esforzados, capaces y patriotas” y que, aunque su actividad debe permanecer reservada, “el país debe saber qué están haciendo, cómo y por qué”.

La política de Negroponte -un diplomático de 65 años que debe llevar a cabo la reorganización más profunda del aparato estadounidense de inteligencia en el último medio siglo- fue anticipada, sin querer, por un alto cargo de su oficina, Mary Graham, que reveló hace poco que la suma de los presupuestos de los 16 organismos de espionaje asciende a 44.000 millones de dólares (cinco veces el presupuesto del Ministerio de Defensa español). La valoración pública que se hacía era ligeramente inferior. Como en el caso del número de personas dedicadas al espionaje y los análisis de seguridad, lo importante no son tanto las cifras -que eran deducibles- como la decisión de hacerlas públicas.

Entre los 16 organismos que forman la complicada trama del espionaje están la CIA, la Agencia Nacional de Seguridad, la Agencia de Inteligencia Geoespacial, los organismos de inteligencia del Pentágono, el Departamento de Estado y el FBI y otros grupos menos conocidos de varios departamentos ministeriales. No es extraño, teniendo en cuenta la rivalidad y la duplicación de tareas de estos organismos, que Negroponte confiese que aún necesita tiempo para “convertir una disgregada confederación en un proyecto unificado”. Y se entiende que el zar de inteligencia reitere que una de sus prioridades sea mejorar los análisis: “No podemos permitirnos el lujo de que se repita el error que llevó al fiasco de las armas de destrucción masiva en Irak”.

Entre otras medidas, Negroponte anunció que ha encargado a un defensor del espía que evalúe la calidad de los informes y procese las quejas de los analistas sobre la atención que se presta a su trabajo, y que ha rectificado el encargo del diseño y construcción de la nueva generación de satélites espía (de Boeing a Lockheed) “porque estábamos en una senda equivocada”. El Comité de Inteligencia de la Cámara no está completamente de acuerdo con la decisión, lo que no parece preocuparle demasiado a Negroponte, que tiene el apoyo pleno del presidente. George W. Bush dijo cuando le nombró que era el más apto para “hacer que nuestros servicios de inteligencia se coordinen mejor y sean más eficaces”. Quizá por eso se permite bromear sobre las resistencias que encuentra el objetivo de que los diferentes departamentos del Ejecutivo y sus organismos de espionaje compartan información; a la pregunta de qué haría si saliera del Pentágono un documento sellado con la frase “Sólo para militares”, respondió: “Borraría el sello”.

En el repaso de los desafíos pendientes, habló de Irán y dijo que el régimen está decidido a fabricar bombas nucleares, pero que necesita años para lograrlo; en cuanto a Osama Bin Laden, aseguró que está muy limitado por los golpes contra el liderazgo de Al Qaeda, pero reconoció que “aún no hemos conseguido ponerle fuera de combate”.

Despedido por filtrar

Sin entrar en la polémica situación legal de los detenidos en la llamada guerra contra el terrorismo y desafiando las extendidas denuncias que suscita, Negroponte aseguró que han proporcionado “valiosa información” y que “sería un error ponerles en libertad mientras la guerra contra el terror está en activo”. De los 490 detenidos en Guantánamo, sólo hay 10 presos con acusaciones formales.[Por otro lado, la CIA anunció ayer que ha despedido a un trabajador por filtrar información secreta a la prensa. La agencia evitó identificar a la persona y subrayó que ésta reconoció haber suministrado información al The Washington Post relacionada con la red de cárceles secretas fuera de Estados Unidos para presuntos terroristas. "El trabajador admitió que tuvo encuentros no autorizados con medios, en los que compartió información secreta, incluyendo alguna sobre operaciones", explicó la portavoz de la CIA Michele Neff.]

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