Educación Expandida // Por el camino menos transitado

Simposio Educación Expandida
Un proyecto de ZEMOS98 y Juan Freire // 22 a 29 de Marzo de 2009

Por el camino menos transitado

POR Rubén Díaz | ZEMOS98 27/11/09 //

Hoy he leído un fragmento del Idearium español del escritor granadino Ángel Ganivet y lo he relacionado directamente con la reflexión sobre el sistema educativo que Pedro compartía a principios de mes en este mismo blog. A pesar de que no haya participado en la conversación generada en los comentarios (numerosos y suculentos), el escrito no me ha dejado indiferente, y he vuelto a él en varias ocasiones en el transcurso de las últimas semanas.

Ángel Ganivet se conoce (es una forma de hablar) por su aportación a la Generación del 98, de la que fue un verdadero precursor (murió en 1898) y cuyo tema central fue la preocupación por España (ese estado decandente, que había perdido sus últimas colonias del continente americano y que padecía una crisis moral, política y económica). Para solucionar los problemas del país (“una casi isla”, dice en alguna parte), Ganivet propone una especie de cura colectiva, una suerte de ”restauración espiritual” que aleje a los españoles de la enfermedad más grave que padece: la abulia generalizada. Para esta regeneración apuesta por cultivar la mente: por un “amor al saber” para toda la vida.

Cuando yo hablo de restauración espiritual, no hablo como quien desea redondear un párrafo, valiéndose de frases bellas o sonoras; hablo con la buena fe de un maestro de escuela. No voy a proponer la creación de nuevos centros docentes ni una nueva ley de Instrucción Pública; todas las leyes son ineficaces mientras no se destruyen las malas prácticas, y para destruirlas la ley es mucho menos útil que los esfuerzos individuales; y en cuanto a los centros docentes, tal como hoy existen, aunque se suprimiera la mitad, no se perdería gran cosa. Yo he conocido de cerca más de dos mil condiscípulos y, a excepción de tres o cuatro, ninguno estudiaba más que lo preciso para desempeñar, o mejor dicho, para obtener un empleo retribuido.

Experiencias como Open-Roulotte o Banco Común de Conocimientos (BCC) son prácticas que podemos clasificar del tipo “por el camino de en medio”. En concreto, la experiencia que me toca más de cerca, el BCC en el IES Antonio Domínguez Ortiz, sinceramente lo confieso, ni siquiera creo que sea legal. Intentamos con ahínco que lo fuera, pero nos fue imposible; no nos escucharon, y si alguien lo hizo, no quiso o no estuvo en su mano colaborar (o colaboró sin saberlo). Pero al final, decididos y apoyados por “esfuerzos individuales”, optamos por elegir el camino menos transitado, por el camino de en medio. Estas experiencias y otras muchas demostrarán que no es importante que la educación sea o no sea legal; lo importante es que los miembros de la comunidad educativa y sus prácticas legitimen el proceso educativo. Todas las leyes son ineficaces mientras no se destruyan las malas prácticas. Esto, de alguna manera, nos hace alejarnos de la endogamia del sistema.

Nuestros centros docentes son edificios sin alma; dan a lo sumo el saber; pero no infunden el amor al saber, la fuerza inicial que ha de hacer fecundo el estudio cuando la juventud queda libre de tutela. Si en este punto hubiera de intentarse algo por los legisladores, el cambio más provechoso sería la sustitución de las oposiciones hoy en uso por el examen de "obras" de los aspirantes; en lugar de esos palenques charlatanescos, donde, como en las carreras de caballos, triunfa, no el que tiene más inteligencia, sino el que tiene mejor resuello y patas más largas, pondría yo reuniones familiares, donde, en contacto directo los que juzgan y son juzgados, se hablara sin artificio, se examinara el trabajo personal y la capacidad de cada uno, y lo que es más importante, el servicio que de él podía esperar la nación. Con este sistema, la juventud, que pierde el tiempo preparándose para ingresar en este o aquel escalafón, aprendiendo a contestar de memoria cuestionarios fofos e incoherentes, se vería forzada a crear obras, entre las que no sería extraño que saliese alguna buena.

Y eso que aún no se habían inventado el negocio de los cursos por internet homologados por el Ministerio. Haber tirado todos estos años “por el camino de en medio” me perjudica (me refiero "oficialmente") ahora que quiero desempeñar (no sólo obtener) un trabajo como profesor de lengua y literatura. No se valorará mi trabajo personal (y qué decir del colectivo). El sistema de oposiciones es dañino. Por otro lado, me beneficia infinitamente, me da herramientas y perspectiva de lo que hago. Me pongo como ejemplo de uno que sufre la endogamia del sistema educativo, pero quiere penetrar esa endogamia para hacerla exógama.

En un artículo titulado "La pedagogía no tiene la culpa" (que me recomendó en su día otro de los que pasa por aquí), su autora Ana Benito propone algunos puntos interesantes a tener en cuenta como "problemas concretos del estado español": una fuerte orientación hacia modelos educativos de transmisión, una escasa formación pedagógica del profesorado, bajos niveles de escolarización en el pasado, una insuficiente inversión y una corta historia democrática. Estas razones, a veces unidas a esa abulia colectiva de la que hablaba en el s XIX Ángel Ganivet (y que es probable que hoy día esté más presente que nunca), pueden ser algunas razones para que se reproduzca un sistema educativo tendente a encerrarse en sí mismo.

Quizás la clave esté en re-correr los caminos menos transitados, y en los esfuerzos individuales que, cuando en vez de restar suman, dan la sensación de que las cosas pueden ser de otra manera.

Los caminos, los centros docentes, los libros, los ordenadores, hasta el sistema... no tienen alma. Se la damos nosotros.

Comentarios //

por Rubén Díaz | ZEMOS98 / 30 noviembre 2009

Francisco, toda la razón, como hablábamos en otro artículo por aquí, da la sensación de que "la educación es el eterno presente":

http://www.zemos98.org/simposio/spi...

Pedro, Juanjo, ¡gracias por vuestros comentarios! El sistema, vaya monstruo, ¿eh?

Salud.

r.

por Juanjo Muñoz / 27 noviembre 2009

Jeje, me refería a algo que tú mismo dijiste que te soplé al oído:
http://www.zemos98.org/simposio/spi...

¿Te has dado cuenta de que te has olvidado de Duchamp y sus no-soluciones-no-problemas últimamente, Pedro? Debes estar haciéndote mayor :-P Y genial lo de las rutas, a ver si nos "desvirtualizamos" de nuevo, como dicen ahora, esos que creen que la revolución es pasillear :)

por Pedro Jiménez | ZEMOS98 / 27 noviembre 2009

mmmm por mucho que yo me empeñe hay sistema... ¿no? ¿he dicho yo lo contrario en algún sitio? ¿eh? :p (esto me pasa por reunirme y dar ruedas de prensa con políticos) puedo retrotaerme de mis palabras porquesí... de todos modos ya lo dije en su día: "No a todo" ¿No? Nos vemos en las rutas gastronómicas

por Juanjo Muñoz / 27 noviembre 2009

Pedro, estábamos casi a la vez, y no había visto tu comentario. ¿En qué quedamos entonces, hay sistema o no hay sistema? :-P

por Juanjo Muñoz / 27 noviembre 2009

Esto tuyo me ha llegado dentro:

"sinceramente lo confieso, ni siquiera creo que sea legal. Intentamos con ahínco que lo fuera, pero nos fue imposible; no nos escucharon, y si alguien lo hizo, no quiso o no estuvo en su mano colaborar (o colaboró sin saberlo)"

Efectivamente, Rubén, ni fue legal ni escucharon, aunque probablemente así colaboraron. No sé si sería ilegal, alegal o qué, y realmente me da lo mismo, pero legal del todo desde luego que no. Recuerdo un "no conocía yo esta oferta" que me dijo un alto cargo en un despacho provincial. Recuerdo transmitir tranquilidad absoluta aunque sabía, en el fondo, que nos la estábamos jugando, en todos los sentidos del verbo "jugar", Y aunque uno de los sentidos, el peor, haya permanecido siempre detrás, en la historia no visible del BCC allí, es bueno decirlo y que se sepa. Pero ¿y qué más daba que fuera legal o no? Cuando verdades así se ponen por medio hay que apostar por ellas y ya está, aunque no estuviera previamente recogido en currículum, programaciones o en reglamentos o en cualquier documento que simplemente cumple la función de congelar la vida, de tranquilizar burocráticamente tanto como dormir creativamente.

Y necesitamos en todo esto gente como tú, exploradores sin miedo, dispuestos a enseñar que el mismo camino lleva siempre al mismo sitio y que, como dijo nomeacuerdoquién para llegar al punto que no conoces debes tomar el camino que no conoces. Hay que quitar malezas (acabo de recordar qué bonita es esta palabra), sacar el hacha e ir delante, y después retirarse una vez que más gente se ha dado cuenta de que el camino está más libre, y las miradas llegan más lejos. O a lo mejor se trata de enseñar que hay que quedarse a vivir en la selva y disfrutar de sus árboles, monos, pájaros. (Disculpa, hoy es mi día metafórico del año).

Un abrazo y en breve nos vemos, que hay ganas de explorar otras selvas, aunque sean gastronómicas :)

por Pedro Jiménez | ZEMOS98 / 27 noviembre 2009

Buenísimo lo de Ángel Ganivet. Lo de los cursos y el sistema de puntos es una basura de tamaño natural. Es de coña que el sistema esté tan pervertido y que no se intente aplacar por nadie, administración, sindicatos, profesorado... si la mierda esa de cursos que te dan la salvedad de que están homologados ahora entiendo por qué en la UNCONFERENCE de FICOD "los únicos" defensores de los contenidos digitales homologados eran los del grupo de editoriales...

En todo caso mucho ánimo y saboteemos el sistema ;)

por Francisco LaFundició / 27 noviembre 2009

Resulta verdaderamente chocante ver que las críticas y las propuestas de hace más de un siglo son clavadas a las de hoy mismo... y todavía hay gente a quien les parecen cosas de "modernos" y "radicales".

(Me ha salido un comentario un poquito bilioso)

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